Mutismo Selectivo Solucionado
+34 962 283 650

Ratio: 5 / 5

Inicio activadoInicio activadoInicio activadoInicio activadoInicio activado
 

No sabía que existía algo parecido, desde bien pequeño mi hijo mostró un comportamiento extraño a mi entender, yo veía a Mario con dos años que en el parque no hacía por juntarse con otros niños, en la guardería no se comunicaba, me decían que era muy inteligente, que resolvía los puzzles con facilidad pero para ello lo tenían que poner solo lo apartaban del resto de los niños y cuando las cuidadoras no lo miraban él hacía las cosas, era incapaz de hacer cosas

 

en grupo, no bailaba no almorzaba no hablaba, en la calle actuaba igual, si se le acercaba un amigo nuestro o familiar se escondía entre mis piernas no contestaba, no miraba a la persona, todos me decían es tímido mi hijo era igual, todos pasan por un periodo de timidez no hagas caso, pero yo siempre decía que no era normal ese comportamiento, yo pensaba que su timidez era extrema e incluso con el paso del tiempo empecé a pensar si no tendría un grado de autismo, se que suena muy fuerte pero esa es la impresión que tenía al ver su forma de actuar, en cambio, en casa conmigo y con su padre actuaba de forma completamente normal, me desconcertaba, como un niño podía cambiar tanto, como era posible en casa era un payasete, hablaba por los codos, no paraba quieto, eran dos niños distintos. A la hora de comer en casa no había problemas pero cuando era fuera no comía, en el colegio le daban la comida si salíamos fuera le reñían me enfadaba lo castigaba pero no había forma al final se la tenía que dar yo si no se quedaba sin comer. Cuando empezó el colegio se empezó a ver mas claro que a Mario le pasaba algo, pero fue en primero de primaria cuando dejé de ser yo la única que veía que la cosa no era una simple timidez, la profesora le preguntaba y Mario no respondía, se quedaba inmóvil era incapaz de reaccionar, lo llamaba a la pizarra y no se movía, lo castigaba y lo mismo lo enviaba a la clase de los pequeños en castigo, según ella Mario se quedaba pasmado, con la lectura un trago enorme para el niño, el sabía leer pero hacerlo en clase era un mundo para él, la profesora lo ponía a su lado y así en voz muy bajita leía.

Dijimos en tutoría que queríamos hablar con la psicóloga del colegio el problema de Mario era bien grande y a medida que pasaran los años yo veía que se iría agravando. Le informamos a la psicóloga de todo y empezó las sesiones, hacía dibujos, le hizo pruebas Mario iba contento pero no consiguió que le hablara, nos dio un supuesto diagnostico en el que había que descartar otros trastornos le teníamos que hacer una audiometría y llevarlo al Neurólogo y que lo lleváramos a un psicólogo aparte del colegio, si todo estaba bien el diagnóstico suyo era Mutismo Selectivo, esa fue la primera vez que me enteré que existía algo así, empezamos a informarnos por internet sobre esto no se si llamarlo patología o cómo porque realmente no lo veo como una enfermedad, no se lo que es solo se que Mario en situaciones que para cualquier persona o niño eran normales a el le causaban ansiedad, no tenía ningún problema de oído ni tampoco neurológico y la psicóloga particular estuvo jugando co él, hacía dibujos, pruebas, pero tampoco consiguió que Mario hablara con ella.

El problema es que no veíamos que el problema se solucionara y habíamos leído información de niños con el mismo problema que el mío y habían tenido cambios sorprendentes, se trataba del Centro de Especialidades Naturales ( CEDESNA), yo era reacia pero tenía que probar todas las opciones y envié un email al Dr. Ismael Fuentes, me informó un poquito y pedí cita, fuimos con Mario y explicamos el problema, pero hubieron unos detalles que me impactaron mucho, uno de ellos la pregunta que hizo, huele a agrio? No me esperaba esa pregunta, pero sí, no entendía el por qué Mario recién bañado con sabanas limpias lo acostaba y a la mañana siguiente su cabeza y la almohada olían a agrio.

Decidimos probar, y no fui yo la primera en notar el cambio, fue mi hermana y desde la primera sesión, lo dejé en su casa hasta salir del trabajo y cuando lo recogí me dijo Mari, ha hablado conmigo, me ha respondido cuando le preguntaba, estaba muy contenta Mario tenía seis años y nunca le había hablado, a mi cuñado que no se le acercaba ni contestaba tampoco y le dio un abrazo, con una sola sesión en Julio. En la segunda sesión Agosto, fuimos a un apartamento de vacaciones una semana y se hizo dos amigos era un niño de siete años y una niña de cinco, el primer día habla con la madre de ellos, nos pidió permiso para dar un paseo pues le habían dicho que era muy divertido cuando ponían los aspersores en el césped y se iban los tres niños, luego volvían y se ponían a jugar juntos, igual estaban en nuestro apartamento que en el de ellos. Aún había mucho que conseguir pero vi un gran avance.

Mario tiene ahora siete años han pasado siete meses desde la primera sesión, está en segundo de primaria y hemos visto cambios, cambios muy grandes en el, aún no hace lectura colectiva pero habla con los profesores, en el colegio va mucho mejo, habla con otros niños, vamos al kiosco y pide él lo que quiere, entra solo paga y le dan el cambio mientras lo esperamos fuera, contesta cuando le preguntan aunque esto a veces aún le cuesta un poco, da besos y abrazos a familiares, comemos fuera pide el su comida al camarero y come solo en cualquier sitio y con gente distinta sin esconderse, ha perdido muchos miedos y se siente seguro, aún no hemos conseguido que haga lectura colectiva pero en unos meses es seguro que lo va hacer.

Estoy muy contenta de haber encontrado la página en internet donde hablaban de Cedesna y espero que mi experiencia ayude a muchos padres y niños.

Si te quieres poner en contacto conmigo, haz click aquí

Portal de San Miguel, 15
+34 962 283 650