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Éste entorno es algo más tranquilo para el niño, pero en ocasiones puede tener connotaciones importantes que tengan que ver con el buen funcionamiento del tratamiento.

Éste contexto es el más agradecido porque es donde el niño/a va a desarrollar mejor las etapas del tratamiento. Siempre habrá un acercamiento inicialmente desde la comunicación no verbal y de las personas no conocidas a las conocidas, y desde los lugares no conocidos a los conocidos. El niño/a irá desarrollando la comunicación no verbal para posteriormente llegar a la verbal hacia el final del tratamiento. Algunos casos puede que se desarrollen de otra forma, pero lo más habitual es como he indicado anteriormente.

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El entorno familiar es sin lugar a dudas el contexto más importante del tratamiento. El niño/a con mutismo selectivo obedece a una caracterología concreta que tiene que ver con su constitución psicológica-comportamental que junto con el entorno familiar creará una situación óptima para desarrollar este trastorno.

Otras situaciones como las relaciones del niño con familiares directos como abuelos, tíos etc en el mismo núcleo familiar pueden desarrollar situaciones de apoyo hacia el Mutismo Selectivo. La separación de los padres o divorcio, cambio de lugar de residencia de los padres pueden crear entornos favorables para el desarrollo de este trastorno. También pueden haber problemas en el habla o lenguaje que condicionen al niño/ y que en tal caso desarrolle un Mutismo a raíz de estas patologías.

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El entorno escolar es el que la mayoría de niños con MS escoge para determinar su rechazo al habla.

Voy a tratar de explicarles las distintas formas comportamentales que puede adoptar un niño/a con Mutismo Selectivo desde que sale de su casa para ir al colegio hasta que vuelve a entrar en casa.

Si es el padre o la madre quien se encarga de llevar al niño/a al colegio, éste no va a modificar su comportamiento hasta que no llega a unos 200 metros del colegio. El niño/a adoptará una actitud de no querer comunicarse con nadie, incluso ni con el padre o madre que le está llevando al colegio, su mirada se apagará y apuntará al suelo, mirando a otros lados sin dirigir la mirada a los demás.

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